25.2.07

CAVILAMIENTOS ( O PENSACIONES)

El silencio de la noche fue su aliado, el aliado de mi cabecita tonta para querer pensarte y no tenerte. Porque a mí lo que me gusta es pensarte, no tenerte todas las noches en las que tus visitas se podrían convertir de nuevo en monótonas experiencias, en rutina quebrantable tan sólo por un alejamiento forzoso, tan sólo por la separación de nuestras vidas. No creo que desee el ónice que representa para mí tu cuerpo más que imaginándote a mi lado sobre mis piernas sin estar a mi lado sobre mis piernas, mis manos recorriendo tu torso vestido por debajo del vestido que rozo con el opuesto de la palma de mi mano sin tocarte, con la aprobada bendición de la palma de mi mano que se instruye en artes menores, en fricciones placenteras que sólo aparecen si te pienso, si te veo en el aire que se aprieta dulcemente en la oquedad de mi cabeza y tú de cuerpo presente sin estar presente, y yo observando cómo en el aire pululan motas de polvo y a su lado miles de rostros con tu imagen, sólo con tu imagen. Besarte en el concepto con el que te me apareces en la mente sin besarte realmente, sin palparte, sin sentirte más que como recuerdo de un pasado que debemos abandonar si verdaderamente queremos que esto avance, que nuestra alma avance, que el sentimiento escupa sus demonios a los fuegos infernales que producen en mi vago intelecto, en mi débil fortaleza que es cavilarte. Quiero estar contigo recorriéndome tu lengua los labios, trazándome tu lengua en mis labios una horizontal labial perfecta desde su humedad de sueños solitarios, desde su humedad de razonamientos un tanto extraños, otro tanto un tanto mudos y voltear tu lengua con la mía, y voltearte con mis brazos irreales, con mis brazos pensados para de nuevo tu lengua sobre mis labios, tu lengua junto a mi lengua, mis labios junto a tus labios que tímidamente mojan ahora mis párpados, encerrándolos brevemente como prisioneros por besos robados que huyen temblorosos, temerosos, pavorosos de tu encuentro para que los busques en mi mente y suspires por ellos, para que nuestras cabezas y nuestros cuellos no sean más que tentetiesos activados por los besos que nos damos, que nos damos en mi mente, por los besos que no nos damos en la atmósfera que es la vida que se palpa y que se siente, en la atmósfera que es la vida que no se percibe más que en mi materia gris doliente. Pasar entonces a las mejillas suavemente recreando tantos besos ya perdidos, tantos besos desgastados por las horas, por el frío, tantas palabras que dijste a mi oído para después besarme y decirme que ahora son siete, que hay dos más y ya son siete. Apretarte con mis manos la cintura, las caderas, y moverte suavemente nuevamente y como siempre desde entonces en mi mente, y sentirte etéreamente, como quiero, como pienso, como siente este cuerpo y esta cabeza que debe, que debe y que quiere tenerte nomás que como deseo momentáneo de cuerpo y caricias falsas de viento y aliento, de un sofá y una cama y una mesa que se tambalean en la noche aciaga de nuestros antiguos y oscuros ósculos, de nuestros besos, de nuestros pesos equilibrados por la creación de un único cuerpo, siameses, como siempre quisimos, siameses. Pero esta vez sólo en mi mente, porque yo lo que quiero es pensarte, no tenerte.

UNA NUBE SIMPÁTICA

Mi bici lleva una semana atada al poste de la electricidad. Se me han perdido las llaves y no las encuentro. No sé qué me ocurre con las cosas importantes que nunca aparecen cuando las necesito. Parece que afuera llueve. Creo que se avecina una tormenta. Me sentaré en el sofá y esperaré que llegue a ver si, por un acto misericordioso del destino, sale un rayo de alguna nube simpática ( una nube violonchelo, una nube sombrero, lo único que pido es que sea una nube solitaria.... no sé, una nube especial, para qué rallarme más con la forma de la nube si no sé siquiera si va a ser mi nube de la suerte) que me parta el corazón, que me insufle la energía que me falta, que me ponga los pelos de punta y haga que de mi cabeza salga humo de una vez. Por eso creo que he perdido las llaves. (Bueno, por eso pero antes pensé por otra cosa. Pensé que mi bici se había desenamorado de mí y me había cambiado por el poste de la luz. Pero no creo. O al menos no quiero creerlo, porque el palo eléctrico es muy seco y demasiado alto, tiene muchas arrugas y no habla apenas, alguna vez un leve crujido, pero nada más, y yo sé de buena tinta que a mi bici no le puede gustar alguien tan serio como él. Supongo que es una señal que me está enviando alguien. Supongo que debo pensar que me quieren decir desde algún Olimpo que estoy equivocándome, que no es de mi bici verde de quien debo enamorarme, que no es de ella mi corazón. Lo único que sé es que yo la necesito). Ahora creo que no encuentro las llaves porque mi bici sabe que necesito pensar más, que caminando tardo en llegar más a lo sitios y pienso más. Porque cuando voy en bici estoy más pendiente de lo que ocurre alrededor que de lo que ocurre en mi interior. Y mi bici es muy inteligente y me está echando un cable, esperemos que eléctrico, y aún tengo la esperanza que de la tormenta que ya no se avecina, de la tormenta que está cayendo sobre mi cuota de mundo ( poco terrenal, como la de Poe ) salga algún rayo que me parta el corazón y me lo active.

19.2.07

TEMORES ENDECASILABOSCUROS

Brotaba pintura de entre sus dedos,
creando paisajes que se mezclaban
con catorce versos, y nos mostraba
dibujos en los que plasmaba miedos,

paisajes oscuros y tristes enredos,
versos soñando que aún se besaban,
versos llorando que ya no se amaban,
paisajes sedientos de antiguos credos.

Así, la fuente humana vive en su alma
pintando palabras, rimando colores,
creyendo encontrar su añorada calma

en viejas miradas, caros olores:
triste añoranza que siempre se empalma
con viejos deseos, mudos temores.

14.2.07

POEMA GRÁFICO PARA UNA HORA

( A sky )
( L )
P
É
N
D
U
L
O

12.2.07

SONRISAS

"Las calles vacías y yo buscando una sonrisa" Bellsity

A las ocho menos cinco se apagaron todas las luces de mi casa porque sonrisas. Os cuento.
Hoy salí a la calle bien tempranito en busca de ese gesto alegre que me alegrara un poquito la jornada y encontré tan sólo una, al final del paseo, con forma de antiguo recuerdo. Últimamente es lo que suelo hacer, salir a la calle a cazar sonrisas, intentando de esa manera que mi rostro cansado y entristecido por la cotidianeidad del mundo se convierta en un espejo que refleje esas sonrisas y las recuerde en las horas nostálgicas de labios arqueados.
Al llegar a casa se me ocurre la idea de plasmar esa sonrisa en un papel para que jamás vuelva a perderse, y me sobreviene a la mente lo que hice tres días atrás cuando, melancólico ( no creo necesario tener que describir este estado anímico) me fui a la playa a dejar sonrisas para que alguien las recogiera. Así que imprimí el último cuento escrito y hacia la playa más cercana.
Billete de diez viajes, dos zonas, parada en Plaça Catalunya, Rambla abajo, Colón a la izquierda, más a la izquierda, mucho más a la izquierda, chica que pasea a un perro, varios bares con terrazas desiertas porque casi llovía, chica con rastas y bicicleta al borde del final del camino que conduce a la arena de la playa, paso por su lado, arena de playa, orilla del mar, me siento.
Saqué el cuento y corregí un " aún" que no debía llevar tupé porque no se podía sustituir por "todavía". Quería dárselo a la chica de rastas,( no el "aun", no, sino el cuento, (aunque también, porque ese "aun" formaba parte desde su individualidad de la totalidad)) pero no pude. Y es que nunca puedo. Era dárselo sin más, ya está, sin intercambiar palabras (al menos por mi parte), una sonrisa y no más, pero no pude. Lo dejé anclado en la arena de playa cercana a la orilla del mar y me fui sin buscar con la mirada a la chica que (ahora me arrepiento (siempre nos arrepentimos de lo que no hacemos, ¿verdad?)) habría pasado unos cinco minutillos (no más, no pedía más, cinco minutitos de su tiempo) leyendo mi cuento (sólo cinco y una sonrisa le regalaba) pero no, le robé una sonrisa, no, mi estupidez le robó una sonrisa a esa chica. Desde aquí te digo que lo siento, chica de rastas con bicicleta al final del camino que conduce a la arena de la playa, de veras que lo siento.
Cogí una piedra erosionada por el agua y me la guardé en el bolsillo de mi chaqueta gris a rallas con capucha del mismo rollo ( me parece una estupidez tener que describir mi chaqueta, pero mi mente parece que quiere hacerlo) para que el robo de aquella sonrisa no se me olvidara jamás, porque yo no soy nadie para interferir en la felicidad de la gente, y mucho menos de alguien a quien ni tan siquiera conozco.
Al llegar a casa cogí un rotulador negro y en una cara de la piedra puse el título del cuento y, en la otra, la fecha. Yo no sé si la chica de rastas cogío el cuento de la orilla de la playa pero luego empezó a llover, seguramente se mojaría el papel, se correría la tinta, se perdería con el agua y mi gozo en un pozo por no ser capaz de regalarle un cuento a una chica que no conozco.

30.1.07

Cuento de los cinco besos

(Para tú ya sabes quién)

Cinco besos. Me pides que te escriba cinco besos y yo que no puedo. Siento que me perdería en tus labios desde el quinto al primero, (porque cuando me pides sólo cinco besos debo ir descontando, para saborear ese efímero momento) pero no puedo, te prometo que no puedo.
Cinco besos. Uno de los cigarros que te olvidaste en el piso y me invade el anhelo del recuerdo. (Tanto intrusismo anímico me va a volver cuerdo, y eso sí que sé que no lo quiero.) El loco que me guía es mi mejor compañero.
Cuatro besos. El quinto se perdió hace un suspiro, recordándote a mi lado una noche de verano con estrellas y un tejado.( Majestuosos aliados)
Tres besos. Hace nada, sólo días, cuando al marcharte me dijiste que algún día volverías. (A recoger las cosas y emprender una nueva vida.) Por eso no puedo, te lo juro que no puedo.
Dos besos. (Se acerca el fin de los buenos tiempos). Como tú y como yo: dos seres que anidaron esperanzas en el hueco de un espejo (fuiste tú quien lo dijiste: “Mi alma se ha convertido en un espejo de la tuya; si tu callas yo callo ;si tu ries yo río; si tu lloras yo lloro.”) que se rompió en pedacitos ( sí, es cierto, fui yo quien lo dijo).
Un beso. Y jamás te lo daré, porque no quiero darle fin a este cuento:

"Dos en los ojos, para que no perdamos de vista lo que un día nos dio tanto. Dos en las mejillas, para secar los restos de lágrimas que puedan quedar. Uno en la nariz porque, aunque hoy el frío nos visita, nunca fuimos esquimales, nunca fuimos esquimales."

25.1.07

SI LLUEVE

Si llueve...
Si llevé...
Si leve...
Si lee...
Si le...
Si l....
Si...
S...
Triángulo rectángulo. Si desmenuzamos cualquier palabra robándole una letra en cada turno y colocamos la nueva debajo de la conocida obtenemos un triángulo rectángulo. En este caso, además, aparecen palabras que existen hasta el quinto cambio de turno. “Si llueve” es una frase de categoría cinco, lo que le otorga un alto grado de satisfacción dentro del grupo de triángulos que juegan conmigo y poseen ocho letras en dos palabras: la primera de dos y la segunda de seis. El gran cateto nos pide silencio porque la hipotenusa está buscando a gritos a Eli. La tilde es para despistar.
Observa. Absorbe. Las vocales se cambian con la siguiente y la "v"
( ¿no tiene forma de ubre?) crece un poquito.Eso me hace pensar que observando absorbemos parte de los entes que desmenuzamos con la mirada mientras nos fumamos el cigarrillo de turno a la entrada de la estación. Quién me iba a decir que el hecho de no dejarnos fumar en los ferrocarriles daría lugar a un juego demasiado fascinante a veces.
Las mariposas argentinas tienen cuerpo de lápiz con tinta del corazón y sus alas son las hojas donde aletea su polvo multicolor. Gracias caleidoscópicas.
Un juego, no es más que un juego te dices. Continuamente te dedicas a ellos cuando el tiempo, ese ser inmisericorde omnipresente, te da un respiro, pero últimamente tu vida te asfixia con demasiados quehaceres inevitables.
También sueles jugar con las matrículas, haciendo grupos de dos y sumando y restando para que, al final, dé cero o el mismo número. Ese es el único juego de tu vida en el que las letras sobran. Porque las letras casi nunca sobran; porque las letras son seres ( aquí podemos advertir la aparición de un palíndromo) que se insatalan en tu mente algún día sin haberlo pedido y van y vienen, van y vienen, van y vienen... vaivén. ¿Por qué vaivén? ¿ No debería ser veivén?¿ No sería más correcto vaiviene? Es más, ¿ no sería lógico que la “i” fuera griega y no latina? Hasta en las palabras tenemos que sacar nuestro lado más perverso para joderlo todo. Son las reglas de juego. Si quieres jugar, deberás aceptarlas. A lo que íbamos. Las letras, en su vaivén quién sabe de dónde-->mente-->bolígrafo negro+papel te dicen que hoy debes dejarlo ya, que es la hora de dormir, que has trabajado, no has estudiado, has estado con la Gran Musa y el lunes te visita la historia contemporánea del siglo XIX en forma de examen parcial con sus Napoleones, Jeffersones y cuádruples alianzas. Y perder esa partida por jugar demasiado no es ningún juego.

22.1.07

AL CERRAR LOS OJOS, DESPERTÓ

Al cerrar los ojos despertó, sumiéndose en el único placer que le devolvía a la vida. Imaginó que su alma se introducía en un enorme bolígrafo negro y se diluía con la tinta negra para, lentamente, resbalar por el cilíndrico lecho que le cobijaba hasta caer y plasmarse en una hoja en blanco. En ese momento, en el preciso instante en que su nueva condición debía tomar la determinación de si convertirse en dibujo o cuento, decidió recrearse con su destino. Escribió un melancólico adjetivo, dibujó un ojo rodeado de lágrimas, plasmó la palabra tristeza y garabateó una sonrisa para, finalmente, danzar por el papel dejando sus huellas impresas formando la palabra soledad. Se detuvo. Se detuvo y lloró hasta que sus lágrimas borraron todo lo que había pensado hasta ese momento. Esta vez disfrazó a su alma de aceite para separarse de la tinta y volver a su forma originaria. Imaginó que se convertía en óleo fucsia para aposentarse en un lienzo de fondo gris oscuro. Escogió lanzarse desde la parte superior del marco dejando al libre albedrío los trazos del pincel originario, viniéndole a la mente un tobogán acuático, esos toboganes acuáticos desde los que años atrás solía sonreír junto a eso-es-otra-historia. Y allí se encontraba él, sonriendo aceitosamente desde su púlpito de majestuosos zigzagueos y devaneos artísticos hasta que el final del lienzo le devolvió a la cruda realidad. Justo a un palmo del suelo, el chico de óleo violeta se inspiró para salvar su condición de ser onírico, convirtiéndose en un silbido para alzar el vuelo y acabar sentado en un violín extrañamente perdido y olvidado. Oteó el horizonte y descubrió una flauta travesera. Estudió el viento y sonó para acercarse al instrumento que en ese momento era tocado por una musa antigua pero nunca olvidada. Una vez allí, esperó a que la chica cogiera aire. Al estar dentro de élla, imaginó que sería delicioso convertirse en glóbulo rojo para oxigenar su sangre, pero desestimó esa idea, al igual que la del enfisema pulmonar. En ocasiones, te vienen a la mente ideas que no sabes qué pintan, qué dibujan, qué escriben o a qué suenan. Pensó tanto que se convirtió en una línea del pentagrama que estaba recreando la musa y poco a poco fue desapareciendo convertdo en un Mi que sonó tristísimo. Al abrir los ojos, empezó a morir nuevamente con la rutina diaria, a contar las horas que le quedaban para volver a jugar a disfrazarse posiblemente en agua salada de algún mar lejano, en la hoja de un árbol que lentamente cae desde alguna llorosa rama huérfana, en el pétalo de alguna flor extraña, en un beso, un abrazo, una caricia...

11.1.07

RAYUELA

Puedes empezar ahora si quieres,
yo no voy a oponerme.
La resistencia ante ti
con la primera palabra se desvanece.
Que alguna vez te advierta de mi visceralidad
se debe al arriesgado juego de sentirme fuerte,
debido sin duda alguna a la debilidad
que mi ser, con tu nublada presencia, siente.

Puedes empezar ahora si quieres.
La oposición que en ocasiones presento
no es más que un salto de rayuela
del seis al cielo, del tres al infierno.
Yo sólo te pido una cosa,
que no me dejes tirado en el tablero
que dibujamos cada día con tiza en el suelo:
recógeme y resguárdame de ti
con mis libros, mis papeles y mis bolígrafos negros.

7.1.07

CAER

Confusa, se despierta entre sueños. Miras alrededor. La oscuridad embriaga tus ojos entrecerrados, sabes que volverás a perder el control en breves momentos. Te diriges a la cocina, el lugar en el que un chico de poco más de veinte años pendió hasta que lo encontraron. Pero eso fue en otro lugar, en otro tiempo. Ahora estás tú sola con tu desidia, con tu negritud de ojos semiabiertos, con la música de fondo que te recuerda que debes abrir ya las cortinas, subir la persiana y descubrir que las montañas, extrañamente, este invierno están tardando en convertirse al blanco. Te coges la larga cabellera negra, estiras de ella y un manojo de suaves pelos se enredan en tu mano hasta que consigues arrancarlos. Lo llevas al cubo de la basura, como siempre haces. Abres la nevera y sacas la leche. La esparramas en el suelo. Lleva meses caducada. Coges el mocho, le escurres el agua negra que sigue llenando el cubo y limpias el despropósito. Agarras el cubo, dejas el mocho, coges la brocha y te diriges al comedor. Con la luz cenicienta de la tarde has descubierto que las paredes siguen con los colores que antes te alegraban. Dejas el cubo y sales al balcón. Te aproximas a la barandilla, la escalas, te sientas en ella y piensas. Crees que la altura podría servir. Hace frío. Parece que todo deba morir aquí arriba. Se hace de noche. Miras las estrellas y tiritan. La luna está pálida y se acercan varias nubes grises. Tu aliento desalentado se descubre ante tus ojos como si te hubieras transformado en un dragón que escupe niebla efímera. Acercas tu cabeza al borde del abismo y el mal de vértigo se te presenta en forma de sonrisa. ¿ De veras quieres caer? Todo te parece ahora absurdo.
Aparecen gotas de lluvia en tus brazos desnudos. Todo es muy pequeño desde aquí. Todo te va grande allí abajo. Demasiados deseos irrealizados. No hay nada en el mundo que no hayas querido poseer y así te encuentras, sola ante un destino inquebrantable que te otorga la oportunidad de conocer el Más Allá. ¿ Y si no hay nada? ¿ Es mejor nada que el sufrimiento que ya no aguantas? ¿Es mejor desaparecer hoy mismo, sin decir nada, y dejar a los tuyos sin ti? ¿Es eso egoísmo, cobardía o valor? Somos individuos y quieres caer. El mundo se te ha presentado demasiado solitario. Se adueña de tu cabeza una canción. Por su culpa estás aquí, pendiendo de un pensamiento. No puedes sacarla de la mente. Cuando acaba vuelve a empezar. Eternidad de pesadumbres. Te acostumbras a su presencia aunque su letra te entristezca cada vez que prestas atención. ¿ Por qué no sacar los pensamientos con jeringuillas? Todos viviríamos en un mundo perfecto. ¿ Y si luego resulta que te introducen los pensamientos de otro en tu mente? ¿Sería contraproducente? Depende del uso, te respondes. En este mundo sería muy malo.
¿Te vas a dejar caer?¿ Sobre quién escribiría yo entonces? El sufrimiento es lo que mantiene vivas a mis letras, alma triste. Que el amor te desgarrará el corazón ya lo cantó hace mas de veinte años el péndulo humano. No caigas. No te dejes caer.

6.1.07

HUMO GRIS

Humo gris y el vaso medio vacío.
La pesadilla avanza a hurtadillas con el amarillo
del entrededos y un licor que ha envejecido:
espero que acabe pronto este hastío.
El humo sigue enlairado y el vaso una boca más vacío.
Cenizas incandescentes que aplastadas son del olvido.
Humedezco de nuevo mis labios, sabor a rabia y desatino.
El bolígrafo resbala por mis dedos palabras sin nombre ni sentido:
las musas se han ido a otro niño, las musas se han ido.
El humo anterior ya invisible y el vaso dos bocas más mío.
Olor a Fénix inerte, mirada y memoria perdidas:
veo los ojos de un ángel antaño amado a escondidas,
amiga del alma, mi amiga, cuyo significado atinar no consigo:
el tiempo la ha subido al cielo dejando tristeza como testigo.
El humo se ha ido y el vaso a un paso del olvido.
Un vaso inútil en la mesa, el humo de nuevo conmigo,
palabras que escribo con miedo, con rumor de ojo asesino.
Afuera el mundo dormido; adentro el mundo es mi humo, mi vaso [de nuevo vacío
y unas frases que escribo, leo, retengo y olvido,
como al humo y al licor, como al humo, al licor y lo vivido.

3.1.07

NO ES PLAN

Un buen momento para despertarse el de la vecina cantando oé oé oé. Toda la energía que fluiría alrededor de mi espacio vital se la ha debido llevar ella, porque mi cabeza no está para cantos de victoria. Infusión de no sé, de muchas cosas raras que si no empiezo a hacerme a diario caducarán y no es plan, sabemos que muchas de las cosas que no hacemos no es plan.
Música -para variar- porque la vida sin música todos sabemos lo que no es.

“It's not me, it can't be. It's not you. I can't do what I do if it's you. This is not happening. “

Venga, para adelante muchachito, para adelante que tienes cosas que hacer. No te ensimismes en notas y letras, no agaches las orejas ni pienses, que cuando lo haces pierdes el rumbo y te pones tonto. Sorbo, Nessa y Mew.
Debo colgar el cartel para que paguen el recibo trimestral. Por fin se acaba la presidencia, por fin se acaban las llamadas a la hora de la siesta, por fin acabó este maldito año, con poquitas cosas que recordar.Sí, todos sabemos que he dado en la diana al final, por suerte, de la buena. Menos mal. Un mal menos.
Lo peor de todo es que seguiremos recordando siempre lo malo sobre lo bueno, porque somos de esa estirpe, porque somos reflejos de negativos fotográficos, somos de ese tipo de gente que se reboza en las situaciones alarmantes y desesperantes para seguramente poder pensar en algo, para seguramente volcarnos y revolcarnos en los polos positivos de las pilas alcalinas que ofrece la vida. Y todos sabemos que todo se reduce a una parte positiva y una negativa, y que nuestro deber es escoger siempre la positiva. Filosofía moderna y barata para no pensar en la mediocridad del mundo que habitamos. La J es un saxofón; la Y el tirachinas de la infancia, la copa de la adolescencia y el triángulo de las Bermudas virginales. Te echaba de menos, Gregorio.
Debo estudiar de una maldita vez, debo ponerme al día con los deberes, porque no es plan. Sorbo y Mew. Sintetizador de fondo y voz masculina porque he visto la foto y un día una maravilla de musa me dijo que el que canta era un tío.
Me meso el pelo. Me estiro el rulo que aparece por debajo de mi oreja izquierda. El de la derecha lo dejo estar. Debo recoger la mesa. Debo recoger las mesas. Debo quemar las mesas porque son mi problema. Debería utilizar la mesa grande, el piso, que diría él ya sabe quién con su acento argentino. Cigarro. Nada de:
-Este año dejo de fumar.
O fumar me deja a mí o este romance seguirá eternamente. Y no creo que este año vaya a dejarme alguien. Así que a fumar.
Mew, calada, vaivén de cabeza porque suena "comforting sounds". Realmente lo son.
Me clavo, ladeo la mirada y veo un cedé con fotos que no voy a poner porque me da la risa, porque en ese momento no había descubierto aún la pose de chulo que pondré en todas las instantáneas hasta que algún alma caritativa me diga:
-Pero qué haces chaval con esa cara que no te pega... Anda, sonríe y deja de hacer el capullo.
Entonces dejaré de aparecer en las fotos porque si alguien quiere verme que venga a casa o haga lo que yo: que lo deje en manos del destino. Mew, calada.

“Farah, now that you're here”

Sara me viene al recuerdo. Una amiga. Buenos recuerdos. Efímeros, pero buenos. Larga vida.
Se acaba el cigarro. Se acaba la canción. Se acaba la prescindible historia de hoy porque debo irme a hacer cosas que si no hago luego me remueven o remuerden la conciencia y todos sabemos que no es plan.

24.12.06

POEMA RECTÁNGULO (( 2,,5) 16) CONDICIONAL EN 112 LETRAS

Si siente
si habla
si hiere
si palpa
Si creas
si sabes
si besas
si temes
Si llego
si canso
si tengo
si canto
Si vamos
si somos
si vemos
si damos

21.12.06

UN CIGARRO

Sí. Claro. La hoja en blanco. El cigarro que se consumirá dentro de siete minutos con sólo tres o cuatro caladas. Luego es que fumas mucho. No, qué va. Escribo demasiado. Los que más fuman son los que piensan. Vaya. Más de cuatro caladas. Pienso demasiado. Cuando piensas demasiado salen churros como este que me estoy comiendo a base de letras chorras. Quiero que llegue ya. Necesito decirle tantas cosas. Y luego no digo casi nada, porque de eso se trata, de hablar sin motivo, porque cuando hablas sin motivo es porque hay tanto que decir sin palabras que sobran las concesiones vanas. Dime un abrazo, un beso, una caricia, dime lo que quieras pero no me hables. Dime tu mano sobre mi pecho, dime tus labios sobre los míos, dime lo que quieras, pero no me digas nada. En ocasiones, las palabras son inútiles intentos ante los sentimientos que proporciona el silencio de una mirada. Y es entonces cuando salen los peores escritos: cuando necesitas sentir sin decir. Muchas caladas igual a pocas palabras. Un cigarro poco productivo.

19.12.06

TIRO CON ARCO

Hoy no estoy para nadie
(nadie que no seas tú)
para ese nadie que no
me convierta en la flecha
dirigida hacia ese
centro inexacto palpitante.

Hoy me camuflo (aire)
cortando este viento azul,
volando como un extraño
hacia tu rosa mecha
(cabello que yo mese),
de destino excitante.

Hoy nada que me abrigue,
sólo esta capa de tul,
pensándote, pensando,
dirigiendo derecha
su mortal punta inerte
que renace al pensarte.

Hoy no estoy para nadie
(nadie que no seas tú)
para ese nadie que no
me convierta en la flecha
dirigida hacia ese
centro inexacto palpitante.

16.12.06

ESPIRAL (PERDÓN POR LA RALLADA)

No hay Mew, no hay Flotation toy warning, no hay Cranes y claro, tampoco White rose movement.
-Perdone... Estoy en la zona de música, ¿verdad?
-Sí, pero esos son de importación, y en el ordenador aparece como que no queda ninguno.
Vuelva usted mañana. Pues nada, chiquilla, tú ves aprendiendo idiomas que si quieres buena música tendremos que viajar. A mí ya me va bien, porque así puedo historiear en el tren, quién sabe si Transiberiano, si Orient Express. Ave no. Por aquí llevan años construyéndolo. Se nos da bien eso. (Véase Sagrada Família).
Tren de ida: White rose movement. Hay que empezar el día con alegría, chavales. Comida con Ale en un frankfurt. La excusa para hablar con la gente que interesa de tu mundo.
-Dos Quilmes, por favor.
Soy de River. Concretemos por favor. Soy del equipo de mi ciudad ante todo, simpatizante del At. de MDD y como el fútbol sin un argentino melenudo macanudo no sería fútbol, pues sí, del equipo rival. Incongruencias vitales. Gracias.
Un Krakoski para Al y una Húngara para mí, para recordar un poco el temario, que se acerca el examen. Café en un libanés. Ya ves, somos así de chulos. Ale parece una cabina telefónica que no deja de sonar. A mí no me importa, así puedo observar a la gente. Ali en un cuarto de hora. Sí, el destino juega con los nombres. A ellos les ha tocado ser Ale y Ali. Queda gracioso. Esperemos que para siempre, aunque todos sabemos qué.
Busco grupos que hacen que tu cara me muestre una mueca extraña, Aitor.Ya sé que no están: he estado media hora buscándolos en vuestra maravillosa oferta musical de tres plantas estilística y alfabéticamente ordenada. Pues nada. Peter Murphy del 85 está de oferta. Me lo llevo, por supuesto.
Libros. Qué nervios. Debo ir rápido, no puedo estarme ocho horas, no puedo estarme ocho horas, no puedo estarme ocho horas.
-Perdón. ¿Historia de las letras? Editorial Espasa. De Salvador y Lodares.
-De quién. ( La chica es francesa )
-Es que del nombre completo no me acuerdo.
-No. Lo siento. Me sale Historia de las mujeres, pero de las letras no.
-No se preocupe, si no es el primer sitio en el que me lo dicen. Muchas gracias de todos modos.
Sigue buscando.Poesía. Busco a Panero, justiciero de pan lleno en un Agujero llamado Nevermore. Visión. Me lo llevo. Pero no era eso lo que busco, siempre con el vicio. Kundera.La insoportable levedad del ser. Me lo llevo. Gracias por recomendarlo. Seguro que lo disfruto. Era una cuenta pendiente.
Auriculares. Cedés vírgenes para sentirme Francis Drake. Pago. Me voy. Cigarro. Observo .Tren. Panero. Este loco es muy bueno. Sueño. Malcolm Middleton. Este tío me gusta. Su guitarra y su mundo. Bienvenido a mi mundo. Sueño. Bella chica con rastas al abrir los ojos no me saca los ojos de encima. Me froto los ojos. Literalmente. Metafóricamente. Cosas de la autoestima.
-Aquesta és l'última estació.(Voz invisible)
Bicicleta. Sigo a la chica de rastas. La adelanto para verla y que me vea. El juego ha terminado. Carretera. Acera. Esquina. Hombre que me mira con cara de casi me atropellas chaval (seamos correctos con las palabras: pueden ir niños a bordo) !!!Perdón!! Si quiere le doy la vida, señor. No se lo digo, no. Por favor. Ya me conocéis. Soy, como dijo Machado, “en el buen sentido de la palabra, bueno”. Carretera. Acera.Candado. Peluquera:
-Perdón, no es por curiosear (curiosa) pero hace tiempo que no vemos a Ma.
-Sí, lo dejamos hace tiempo.
Dejémoslo ahí. Llaves. Casa. Ordenador. Nesquik. Cigarro. Letras que aparecen con zaijian xiao y Peter Murphy porque no hay Mew, no hay Flotation toy warning, no hay Cranes y claro, tampoco White rose movement.

http://sky4you.org/tag/concurso

10.12.06

PENTAGRAMA

En ocasiones borraría recuerdos para proseguir con su existencia. Sucede que hay días en los que antes de irse a dormir desea llorar, pero necesita lágrimas, y ya no quedan en sus ojos secos. Otros, su rostro se ve impregnado de una sonrisa que luego resulta ser más etrusca que de comedia griega, y se sumerge en contar manchas celestiales que iluminan sus noches de tristeza, en dibujar con las nubes imágenes que se desvanecen con el viento. Súbitamente, una canción lejana le recuerda una situación acontecida hace no mucho tiempo, y desea llorar, pero ya no puede, ya no quedan lágrimas en sus ojos secos. Su cama es un manto de flores marchitas que crujen en cada media vuelta que la incomodidad le obliga a dar, un lecho cubierto de dobleces de un azul oscuro difuminado hasta llegar al celeste. Piensa en cambiarlas por el verde, pero seguramente mañana tampoco lo hará. No puede dormir. Demasiados recuerdos en los que pensar, por los que penar. Demasiados buenos recuerdos que olvidar, demasiado dura la muerte. Y decide escribir en su diario, porque quizás de esta forma el sueño le sobrevenga en forma de danza para palabras en do menor con la que componer la nana de esta noche. Se ensimisma poco a poco, de tal forma que los dedos de sus pies se convierten en el pentagrama que ha de rellenar. Con los dedos de la mano derecha apunta cautelosamente las notas que imagina, y lentamente van cubriendo su cuerpo, alargando las cinco líneas de la partitura desde los delgados tobillos hasta los hombros de deidad femenina, siguiendo el compás, con un magistral ritmo. Las notas fluyen en su cabeza, cubren su cuerpo, hasta que se convierte en la canción que esta noche la ayuda a dormir. Al despertar, encontrará de nuevo su cuaderno de notas vacío, pero recordará la nana de anoche y sonreirá, sonreirá hasta que los antiguos recuerdos que aparecen en las noches tristes conviertan su sonrisa de comedia griega en una etrusca, y desee de nuevo llorar, contar estrellas, imaginar nubes, cambiar el azul, convertirse en pentagrama.

9.12.06

PUENTES

Puentes. (Ya es la segunda vez que lo pongo). Pero esta vez no lo pienso borrar. La verdad que empezar esta historia se me hace difícil, no por no saber qué poner, no, eso es sencillo, sino cómo ponerlo para que la suma de los elementos forme una estructura que se asemeje a los puentes (ya van tres)- ¿cementerios?, ¿cementales?,¿cementáticos?, ¿cementúfiros?- con cemento creados que hemos cruzado en la ida y en la vuelta en este acueducto de días de fiesta. Podría iniciar sobre las ocho de la mañana en mi piso -lo que me ha costado encontrar esta sencilla frase-, llamando a J para saber si íbamos a subir la montaña que se parece a los churros que hacíamos cuando éramos enanos incansables en la playa con la arena mojada por agua marina, exprimiéndola con los puños cerrados como si un zumo de tierra quisiéramos regalarle a la orilla del mar. Llueve, luego no vamos, luego aprovecho para recoger la selva que la propaganda y el descuido han formado en la mesa del comedor, una mesa que no sirve para nada más que acumular, acumular y acumular inservibles materias de toda clase. Podría iniciar sobre las dos de la tarde (voy a usar siempre esta frase por lo que me ha costado), en el minicoche alado de A con A, T y J camino del piso de Q y C (el orden de los factores no altera el producto que nos decían en el colegio), pasando por un camino que nadie sabía cómo encontrar, diciéndole T a los muertos del cementerio cementales cementáculo cementífuro que no nos esperen, que no tenemos prisa, que ya habrá tiempo para ellos. Podría iniciar sobre las tres de la tarde, en el piso de C y Q y el aperitivo de aceitunas, tostadas con queso en crema, queso de un capitán en tacos, patatas onduladas y cerveza, seguido de unos exquisitos mejillones elaborados por C estos ya en la mesa del comedor, pues el aperitivo se hizo en la mesita pequeña conversando con A y después con J y luego ya todos en la grande con mejillones y cava y las burbujas que van haciendo efecto y ahí viene la fideuà de Q con all-i-oli de C y más cava por supuesto, y el café con un licor griego cuyo nombre no logro acordarme si maxtica, maxtaca mixtica o yo qué sé. Podría iniciar sobre las cinco en la sobremesa, bebiendo el licor de nombre olvidado y oporto y tomando más café y té de frutas rojas del bosque acompañando todo con torrijas de A y T, conversando con las burbujas del cava sobre los aromas del licor griego y lo guapos y guapas que son, la moto que deja tirados a Q y C en medio de Atenas creo ( el cava mata neuronas y recuerdos). Podría iniciar sobre las seis ( ya me está cansando esta frasecita, pero hay que amortizar el tiempo que he perdido encontrándola) en el sofá durmiendo con su enemigo, qué malo más malo el tío, qué guapa para todos menos para mí, qué le vamos a hacer, soy así, los ojos tal vez, pero demasiada boca, demasiado delgada, demasiado ondulado el pelo, y al final de la película nos vamos o qué. Podría iniciar sobre las nueve (lo siento de veras. Según dicen los astros y mis padres tozudo o cabezón, depende del día) viendo una receta que provocó cierto malestar en J porque a él no se la habían enseñado así en la facultad. Mientras se cambiaban C y Q, recordé que jugaba el el equipo de mi ciudad y advertí con gran alegría que había ganado uno a cero. (Tranquilos arlequinados, volverán tiempos mejores, como aquellos en los que nos visitaban en nuestra Nova Creu Alta los equipos millonarios ] pero no era día de fútbol, era día de amigos y hay que saber priorizar apetencias. Podría iniciar sobre las nueve y media en la parada que hicimos en casa de T para ver si J se había olvidado allí la llave de su taquilla del club pero no, aunque sí el móvil de A. Podría iniciar sobre las diez en el coche de A con T conduciendo y un listo que estuvo a punto de pasarse de salida por listo, y la historia de la noche, la divertida historia de T y A en Faro o Sintra u Oporto (no recuerdo, malditas burbujas), historia que podría resumirse con el momento en el que T vio la luz y se fue sin pagar porque no se deben cobrar aperitivos gentileza de la casa y menos a precios abusivos. Podría iniciar sobre las once en cualquiera de las tres bodegas de vinos a las que fuimos, ya sea en la primera con Albariño o Penedés, Rioja y cerveza con música de The Cure ( todo un detalle, por cierto, o una señal, quién sabe); en el segundo con el camarero enrollado y las tapas de llonganiça, jamón, aceitunas y queso cubierto con Ribera del Duero gracias otra vez a Q; en el tercero con cerveza y el servicio que no funcionaba aunque tuvieron la delicadeza de ofrecernos el meadero del gato, y nos quedamos tan a gustito, porque en esos momentos todo te da igual, y las conversaciones sobre yo tú él nosotros vosotros ellos con un plato de humus para seis; o en el cuarto con una piensa en verde y una imagen no es una situación, un abrazo puede ser amor dependiendo de cómo lo des o amistad o egocentrismo, una sonrisa es alegría, ir al lavabo crea silencio, como la imagen de silencio aportada por C o cerrar los ojos o la muerte. Podría iniciar sobre las dos de la madrugada yendo hacia los coches y conversando con A y C sobre el destino está escrito pero lo creas tú y si lo cambias ese era tu destino, cambiarlo, y pasan unas gaviotas por encima de nuestras cabezas y puede ser una señal, vete tú a saber, y J no pasa por debajo de un andamio pero yo sí porque voy al revés de todo, por eso paso por debajo de las escaleras y quiero un gato negro, porque en la vida hay que arriesgarse. Podría iniciar sobre las dos y poco de la madrugada de vuelta a casa, despidiéndonos de T y A que se van con el minicoche alado de A pasando por los mismos puentes ( cuatro) de la ida pero a la inversa, escuchando un buen blues y a veces jazz en la radio y dejando a C y Q en su coche para irse al piso en el que podria iniciar todo. Podría iniciar sobre las tres en la República de nuestra ciudad ( me encanta esa idea ) ahora ya J y yo solos, nuestro destino, y mi espero no encontrarme a nadie que conozca y allí I femenina e I masculina, hermana y primo de J, y los diálogos sobre Siria con I femenina y la Historia, y la conversación con I masculina y las mujeres. Podría iniciar sobre las cuatro [ ya ni me agobia la frase, hace tiempo se convirtió en un gesto mecánico al iniciar un puente(cinco)] en mi piso, en mi cama, recordando frases y situaciones para que no se olvidaran, algo que no he logrado supongo que por las burbujas del cava y el licor griego y la cerveza, después de que J me dejara en la puerta dándome el título para esta historia: Puentes.[(Seis), como los seis que formamos la historia, aunque realmente puedan encontrarse más estructuras cementerios cementales cementáticos cementúfiros en ella.]

6.12.06

LA TAZA

Despiertas en una taza medio vacía.
Lentamente te hundes en ella y palpas
con los mismos pies de siempre el fondo.
Buscas la eterna salida
que nunca has encontrado.
Buscas la puerta que te ilumine
y que absorba tu sufrimiento.
Ladeas la mirada y la soledad te acompaña,
como siempre has deseado,
la que siempre te ha guiado.
Y piensas qué es la vida si no tristeza,
qué es la vida si no destino,
qué es la vida si no una taza medio vacía
en la que te hundes cada día
buscando la salida,
palpando con los pies el mismo fondo.

 
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