CAER
Confusa, se despierta entre sueños. Miras alrededor. La oscuridad embriaga tus ojos entrecerrados, sabes que volverás a perder el control en breves momentos. Te diriges a la cocina, el lugar en el que un chico de poco más de veinte años pendió hasta que lo encontraron. Pero eso fue en otro lugar, en otro tiempo. Ahora estás tú sola con tu desidia, con tu negritud de ojos semiabiertos, con la música de fondo que te recuerda que debes abrir ya las cortinas, subir la persiana y descubrir que las montañas, extrañamente, este invierno están tardando en convertirse al blanco. Te coges la larga cabellera negra, estiras de ella y un manojo de suaves pelos se enredan en tu mano hasta que consigues arrancarlos. Lo llevas al cubo de la basura, como siempre haces. Abres la nevera y sacas la leche. La esparramas en el suelo. Lleva meses caducada. Coges el mocho, le escurres el agua negra que sigue llenando el cubo y limpias el despropósito. Agarras el cubo, dejas el mocho, coges la brocha y te diriges al comedor. Con la luz cenicienta de la tarde has descubierto que las paredes siguen con los colores que antes te alegraban. Dejas el cubo y sales al balcón. Te aproximas a la barandilla, la escalas, te sientas en ella y piensas. Crees que la altura podría servir. Hace frío. Parece que todo deba morir aquí arriba. Se hace de noche. Miras las estrellas y tiritan. La luna está pálida y se acercan varias nubes grises. Tu aliento desalentado se descubre ante tus ojos como si te hubieras transformado en un dragón que escupe niebla efímera. Acercas tu cabeza al borde del abismo y el mal de vértigo se te presenta en forma de sonrisa. ¿ De veras quieres caer? Todo te parece ahora absurdo.
Aparecen gotas de lluvia en tus brazos desnudos. Todo es muy pequeño desde aquí. Todo te va grande allí abajo. Demasiados deseos irrealizados. No hay nada en el mundo que no hayas querido poseer y así te encuentras, sola ante un destino inquebrantable que te otorga la oportunidad de conocer el Más Allá. ¿ Y si no hay nada? ¿ Es mejor nada que el sufrimiento que ya no aguantas? ¿Es mejor desaparecer hoy mismo, sin decir nada, y dejar a los tuyos sin ti? ¿Es eso egoísmo, cobardía o valor? Somos individuos y quieres caer. El mundo se te ha presentado demasiado solitario. Se adueña de tu cabeza una canción. Por su culpa estás aquí, pendiendo de un pensamiento. No puedes sacarla de la mente. Cuando acaba vuelve a empezar. Eternidad de pesadumbres. Te acostumbras a su presencia aunque su letra te entristezca cada vez que prestas atención. ¿ Por qué no sacar los pensamientos con jeringuillas? Todos viviríamos en un mundo perfecto. ¿ Y si luego resulta que te introducen los pensamientos de otro en tu mente? ¿Sería contraproducente? Depende del uso, te respondes. En este mundo sería muy malo.
¿Te vas a dejar caer?¿ Sobre quién escribiría yo entonces? El sufrimiento es lo que mantiene vivas a mis letras, alma triste. Que el amor te desgarrará el corazón ya lo cantó hace mas de veinte años el péndulo humano. No caigas. No te dejes caer.

10 comentaris:
Quizás no te valga para mucho, pero te mando un beso, lleno de alegría y de dulzura, para ver si acallamos esa rabia rabia ... me recordaste la canción que ultimamente se adueña de mi cabeza, que supongo conocerás, pero no se, quería regalartela...se llama
"Me equivocaría otra vez"de fito, pero no olvides que siempre de una larga noche, sale el sol...besos su
uy rabia al cuadrado
jajajja me encantó eso de jotera jajaja a partir de hoy, cuando venga aquí ya se como firmar jajaja...por cierto ladronzuelo, cuando uno se queda con besos, los devuelve con intereses, asi que me debes umm espera q hecho cuentas...3948besos exactamente jiji, besitos de tu jotera
Una hoja de llanto a veces... Eso es un poema.
Antonio Iñigo
No te dejes caer... que ya estás caido, Ángel caido y tropezado, desnudo y sin álito...
Gracias por tu visita...
En ocasiones canto y me encanto, solo que me mareo y pierdo la razón, no canto para encantar, este último canto mas que canto fue un vómito, de entrañas...
De semen...
Nuevas gracias por tus letras... Un abrazo Popi, desdeste Santiago...
hermoso escrito, tierno y sombrio, pero bellamente elaborado.
Abrazos y Bendiciones,
Isaac
Me alegro de que hayas querido aprender esta palabra "alhóndiga" de origen árabe. En Guadalajara hay un pueblo que se llama así. Aunque son molinos de grano, yo quise moler la aceituna en ellos(no fui tan consecuente como tú y no me molesté en buscar el nombre preciso de molino de aceituna, que lo tendrá. También es verdad que me apetecía esta palabra esdújula y con h intercalada, caprichos de uno. Después vienen los psicoanalistas y me descubren mi inconsciente)
Y dices bien; las imágenes en este poema fueron saliendo casi de forma inconsciente y me llevaron del pulso al aceite, del aceite al candil, del candil a la espera de lo maravilloso, al cansancio, y de de la desesperación a la racionalidad, llamando a la celebración del día a día, con manos rudas y carnales.
Como ves, al final, todo muy pedagógico, jajaja
http://antonioinigo.ueuo.com
Meláncolía y belleza en todas las imagenes... para mi una en especial... el dragón que escupe niebla efímera.
Desciendes con ella, lentamente hacía sus abismos, a medida que avanza la narración, pero no la puedes dejar caer.
Me gusta como escribes Popi, mucho.
Un beso
¿ Y si no hay nada? ¿ Es mejor nada que el sufrimiento que ya no aguantas? ¿Es mejor desaparecer hoy mismo, sin decir nada, y dejar a los tuyos sin ti? ¿Es eso egoísmo, cobardía o valor?
*** puede que no encontremos respuestas en la esfera azul por mucho que lo intentamos, pero al menos, lo intentamos***
No me sigas pidiendo un beso porque aún me recuerdas a mi perro.
Siempre hay que seguir, por curiosidad, por orgullo, por valentía.
Lo de dejarse caer es demasiado fácil. Y no es la solución, nunca. Es el comienzo de más problemas...
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