31.10.06

HOY HEMOS MUERTO

Hoy hemos muerto y nadie se ha dado cuenta.
El cielo es un camarero que sirve agua de nieve
y las estrellas las propinas del firmamento.
Hoy hemos muerto y nadie lo sabe.
Hoy soy eterno entre espejos de azabache.
La luna de lana lame mi mano eterna.
La nube de humo me devuelve los recuerdos.
Hoy soy eterno y sólo tú lo sabes.

Un eterno muerto vuelve junto a las flores.
Camina lento y sonríe y escribe que no se le entiende.
Hoy, un muerto es dos muertos y mañana es su entierro.
Mañana un muerto será enterrado en el cielo.
La noche fingiendo entender y nosotros fingiendo saber.
La almohada intentando ceder y nosotros cediendo otra vez.
Nuestros cuerpos unidos de nuevo y la gente sin saber
que hoy hemos muerto otra vez.

28.10.06

LA RATA Y EL ASESINO

Situado en el centro inexacto de cuatro paredes descomunalmente altas un ser humano abocado a la miseria extiende sus sangrientas manos al cielo clamando libertad. Las uñas que antaño utilizaba para despellejar jóvenes ahora no son sólo carne viva y grumos de sangre : son el signo de la derrota del mal. Su cabello, antaño dorado y extremadamente largo, no es más que una maraña de olores e insectos de toda suerte, trampa humana que nuestro observado ser humano utiliza para sobrevivir. Su cuerpo es del mismo grosor que el hilo del que pende su vida. Sus carnes, oscuras por la constante ola de calor que azota en estos tiempos el planeta. Sus pies gastados y cansados.
Las cuatro paredes son negras y descomunalmente altas; el tamaño del recinto no debe ser más grande que diez metros cuadrados. En una de sus esquinas se amontona una gran cantidad de excrementos e insectos vivos y muertos que son hijos de la suciedad del ser humano. La cautividad ha convertido a nuestro hombre en un parricida, como la libertad y una mente extraña lo transformó en un asesino de jóvenes vírgenes.
En estos momentos el prisionero se dirige a la esquina en la que suele orinar y cubre el suelo con un manto de dorado líquido. Se rasca el cuero cabelludo con la palma de su mano derecha y se arrodilla hasta que su cara se sitúa a dos milímetros aproximadamente del piso y, con su lengua, lame el líquido del que sse sustenta.
Los ojos del asesino no expresan nada. Casi con total seguridad cambiaría su bebida de hoy por la sangre de aquellos que un día murireron porque este ser se cruzó en sus vidas.
El ser humano se dirige hacia la esquina endonde los insectos se pelean por las defecaciones de la persona que no expresa nada con la mirada. Los insectos se nos presentan caníbales, debido quizás a los genes transmitidos por su padre el asesino. Con un movimiento rápido de cabeza los pelos del hombre cortan el viento: siete moscardones se enredan en su cabello y agonizan. Con esmero y ansia el asesino de vírgenes desenreda a sus creaciones y las engulle. Son el único alimento que puede permitirse entre aquellas paredes. Mira el suelo y divisa a dos metros de él tres cucarachas. Parece que hoy está teniendo buena suerte.
Con el estómago lleno camina hacia una de las esquinas que utiliza para dormir. Esta vez el sol le obliga a refugiarse en la que queda a la derecha de la orina. El prisionero mira el líquido un momento y camina hacia él, se detiene, dobla sus rodillas y, situando su lengua a dos milímetros aproximadamente del suelo, la impregna de aquel líquido que creó él mismo. Se levanta y se dirige a la esquina de la sombra, se tumba e intenta dormir. Pero un ruido llama su atención. Un ruido que llega desde atrás. Se gira y observa con estupor cómo un diminuto agujerito en la pared se va haciendo cada vez más grande. Cuando el tamaño del agujero es casi como el de sus dedo índice derecho introduce éste por aquél y deja de crecer. Lo saca del orificio y nada ocurre. Lo vuelve a mirar por si fuera producto de su imaginación y ve que sigue allí, que algo ha provocado un pequeño desprendimiento de roca. Intenta otra vez con el dedo índice de la mano derecha hacer más grande el agujero pero la pared es demasiado dura. Decide dormir.
Cuando despierta el sol se ha escondido y la única luz que ilumina su estancia es la de la luna y las estrellas. Se levanta, orina en la esquina pertinente y defeca en la estipulada, agita su melena al viento y saborea tres moscas pequeñas y un puñado de hormigas que recoge mojando la punta del dedo pulgar derecho. Al ir a beber recuerda el agujero y descubre que su tamaño ha crecido. Busca en el interior de su cárcel al causante de aquel orificio y descubre cómo una rata de unos dos palmos está devorando sus defecaciones con insectos incluidos se sienta en la esquina que había usado de cama y la observa detenidamente. Después de ensimismarse durante unas dos horas el prisionero decide engordar al animal y comérselo. Pero una luz le vino a la mente en forma de gran idea. Decide domesticar a la rata y obligarla a hacer el agujero cada vez más grande, hasta conseguir que su cuerpo pueda pasar por él.
Ha pasado un mes desde que los prisioneros son dos. La rata mide tres palmos más y el ser humano pesa diez kilos menos, pues se ha alimentado de de una mosca y una cucaracha cad día. La rata comió todo lo que quiso y, además, las ganas de salir de allí del asesino hicieron que cada día le diera de comer a su compañera una pequeña parte de su cuerpo a cambio de que hiciera el agujero de entrada de la rata y de salida de los dos un poco más grande. Ahora se podía ver a través de él lo que afuera se les presentaría: arena fina. El asesino de vírgenes piensa que está en medio de un desierto y cree que lo mejor sería alimentar mucho más a la rata y, a lomos del roedor, atravesar la extensión abominable que le rodeaba.
Dos meses más tarde el asesino tiene dos pies sin dedos, dos manos sin dedos índices ni corazón, una cabeza sin orejas y diez kilos menos. El ser humano se ha alimentado de los excrementos de la rata y de su orina. La rata mide casi un metro de altura y el agujero es lo suficientemente grande como para que por él salgan los dos.
Los dos están fuera y atraviesan una décima parte del desierto bajo un sol aterrador. La rata tiene hambre y el antiguo prisionero no tiene nada que ofrecerle. Le da de comer su mano izquierda y le deja que chupe la herida hasta que el líquido carmesí deja de brotar. Le dice que pare pero la rata tiene más hambre. Entonces le da de comer su pie izquierdo, pues piensa que es el precio de la libertad y no le importa. La rata se come el pie izquierdo y muerde con fuerza hasta la rodilla del hombre que grita y pide que pare. La rata continúa y el siguiente mordisco le llega hasta la ingle izquierda. El ser humano suplica con las pocas fuerzas que le quedan que se detenga pero el animal se come de un mordisco la pierna derecha, y cuando acaba se come su brazo derecho, y luego el izquierdo, y cuando acaba se come la cabeza del hombre que hace unos minutos ha muerto suplicando clemencia a una rata, clemencia que él no tuvo con las pobres chicas vírgenes que murieron a manos del hombre que murió devorado por una rata.

26.10.06

EN TU AUSENCIA

La rueda gira inevitablemente y el resultado final no es más que un esperado desenlace fatal. Toda una vida luchando por un fantasma invisible, toda una vida esperando a que llueva amor sobre mi cabeza, toda una vida desenterrando pasos de enamorados, toda una vida y nada en la vida porque el amor no me acompaña si no es en forma de autodestructivos pensamientos.Amor en mis uñas y en mis pestañas, amor en el pelo y hasta en las lágrimas, amor aquí, allí y ahora, pero siempre bajo una tenue e impertinente sombra de estremecedora duda.Me quieres con locura y con locura que te quiero, nos amamos como nadie nunca antes en la noche y la mañana, en la playa o en el monte, en mi cama o en la tuya, siempre juntos en la mente; somos recuerdo de placer extremo, compañía extasiante, anhelo de presencia inmediata, de suaves mejillas mojadas por los besos con los que ahora inevitablemente sueño e inevitablemente recuerdo.No hay segundo de existencia que en tu ausencia no te tenga en mis adentros. Maldita distancia, traicionera, que para ti te la llevas, dejando en mi triste ser tristes noches soñolientas. Maldita distancia, doblemente traicionera, por dejarme las dudas pendencieras de si ella ahora y cada segundo en mí piensa.

24.10.06

DÍA EN BLANCO Y NEGRO

Últimamente sobrevuela demasiado a menudo la idea de convertirme en un émulo de Larra, posar delante de un espejo y bueno, el final ya lo conocéis. La vida es tan complicada a veces que llega a sobrepasarte, escribes y sólo recibes palabras tristes y desesperadas, palabras que surgen de no sabes dónde, que afloran de tu mente y se plasman en blanco y negro, siempre en blanco y negro, pues en mi mundo hoy no existen colores que alegren mi vista.Tendré que salir a la calle para que los demás me pinten de colores.
Bajo las escaleras y el vecino pesado que todos tenemos aparece hoy preguntando que cómo va la vida. Cómo contarle que igual que ayer, que te sientes hastiado de tanta superficialidad y de tanta mentira, de tanta pose y destructivos romances, de tantas ideas revolucionarias que acabarán como todas las demás: en el cajón de los recuerdos incompletos, guardadas en burbujas de aire que vuelan de mente en mente para acabar explotando en un cementerio.Decides convertirte en un superficial más y decirle que bien, muy bien.
Sales a la calle y observas que tu bicicleta continúa atada al poste de la luz de madera, tronco inerte asesinado para que nosotros podamos tener luz en casa, podamos hacer delicias al horno y calentarnos la leche cada noche que llegamos a casa hambrientos de cereales. Pero hoy no la coges. Decides que caminarás calle abajo o calle arriba, según se mire, y observarás a la gente. Avanzas diez metros pero hoy no es día de colores, hoy es día de blanco y negro y das marcha atrás, subes las escaleras a toda prisa para no encontrarte al pesado de turno y te metes en la cama para soñar en blanco y negro, como dicen que son los sueños, aunque muchas veces hayas soñado que un hombre verde te perseguía y quería aniquilarte.

21.10.06

INTENTOS

La gente observa con detenimiento objetos que brillan en el cielo. Recuerdan que hace mucho tiempo se regocijaban al haber encontrado lo que buscaban, desconociendo que poco tiempo después lo perderían sin motivo aparente.
Deseos. Anhelos. Recuerdos. Tantas veces suspirados y, al encontrarlos, perderlos. Y buscarlos desesperadamente en el charco del patio de un colegio propiedad de un gorrión escuchumizado, en las botas de un pequeño chaval que chapotea en su agua y moja a la compañera de clase, a esa compañera de clase enamoradiza que navega sin rumbo por el charco de la vida buscando no sabe qué y preguntándose por qué no lo encuentra.
Intentamos en vano entender la vida, comprender situaciones desesperantes, no caer en la desidia y la pereza, no ruborizarnos al explicar a un antiguo compañero de viaje que escribimos poesía, que surcamos tristes versos de desesperanza y epítetos funerarios, que pretendemos algo imposible.
Intentamos en vano comprender las intenciones de la mosca pesada, por qué siempre se posa en mi nariz cuando leo, por qué llega sin haberlo pedido, por qué no puedo aplastarla con un cojín en el sofá naranja, por qué revolotea siempre alrededor de escatológicos monumentos.
Intentamos esperanzados no enervarnos ante una situación deseada y cumplida, regalo de los dioses del Olimpo o vete a saber tú por qué o por quién, para ver cómo poco a poco o velozmente se aleja calle abajo, en dirección opuesta al camino que te ha tocado escoger en ese momento, que tú desearías que no fuera ese pero que es el que ha tocado y el que hay, que no hay más que hacer, ni que escoger, sino vivir lo que te toca, el premio gordo de la tristeza y la desesperanza.
Intentamos imitar al cantante que triunfa en tu radio en ese momento con notas tristes y “Trying, tryng to understand it all, to understand it all just makes your head hurt”, con una voz que te resulta familiar por el tono empleado, pues no te sientes solo en este mundo, por suerte.
Intentamos leer al poeta maldito de tus sueños, al que imitas también con palabras escogidas al azar, porque crees que se merece aparecer en tus paranoias mentales, por llamarlas de algún modo.
Intentamos vivir, y eso es mucho sabiendo que en cualquier momento puedes morir.

20.10.06

ABSURDA FUENTE

Naciste de la absurda fuente del amor.
Como ella, te desvanecías en sus aguas
y quedé como el pobre diablo,
que en su fuego siente el anhelo de un latido.
Perversos sueños rondaban mi alma.
Inconscientes, pero reales como el sueño,
accedieron a mostrarme un rostro de tez blanca,
una figura clara, diáfana como el azul del verano.
No podía amarla, pues ni yo mismo existía.
Fui alguien, es cierto: un pobre diablo con sentimientos,
aunque el pasado humilla y destroza.

Mi vida pasó como la esencia del aroma imaginario
y tú, que sueñas ahora, piensa que a mi lado morirás
porque el fuego que un día encendí
se preparó pensando en un amor imposible.
Envidia, pereza, gula, ira, ...!!Todas contra mí!!
Ahora en el infierno, antes en la tierra,
me persiguen y me atraen, el uno para el otro.
Pero tú nunca me comprendiste.

La vida es misterio , la muerte siempre desgracia.
Y mi castigo... vivir en la muerte y divagar en un mundo
de tinieblas y tez blanca.

13.10.06

VUELTA DE HOJA

Hoy también voy a salir a la calle. Pero sucede que la calle no es la calle. La calle es un bolígrafo que prefiero que escriba negro y una hoja que prefiero que sea blanca. Entre ellos dibujan las aceras que yo deseo que descubras conmigo, que deseo que animes con tu presencia, con tu sonrisa y tus miradas, con tus anhelos. Camino sobre haches minúsculas y emes mayúsculas, como la tuya y la mía, como la de tantos otros. Me acerco a la ese pero no me atrevo a cruzar su serpenteante camino que podría conducir a un fracaso anunciado hace mucho tiempo, un fracaso que triunfó y no creo que quiera perder ahora, después de tanto tiempo. Dibujan un ojo que llora de pupila estrellada, de iris oculto por su transparencia, de retina que alberga en su interior dos caras con un ojo cada una que sonríen porque el beso es el premio, de pestañas alargadas que señalan el fin de la hoja en diez ocasiones, cuatro lanzas hacia arriba, cuatro lanzas hacia abajo, una lanza a la derecha y una lanza a la izquierda. El ojo llora y la canica que segrega el líquido que hoy es triste no tiene fiesta, porque nunca es día de fiesta si son lágrimas de un alma rota. Las lágrimas quieren salir de la hoja pero el espacio venía predeterminado. Aunque esta vez sí que hay vuelta de hoja.
La vuelvo y el bolígrafo que prefiero que escriba negro y la hoja que prefiero que sea blanca vuelven a escribir serpentenates caminos con trágicos desenlaces de almohadas mojadas por un corazón anhelante.Sí. Olvidarte no importaba, y te dije adiós tras dos puntos. Ahora todo ha cambiado y olvidarte importa, por eso un golpe de aire se lleva la hoja por la ventana, porque no consiente que pierda el tiempo creyendo que mi vida se sostiene por un bolígrafo negro y una hoja en blanco.

9.10.06

ASCO

Vuela.Vuelve al cielo antes de tiempo. Recorre espacios infidimensionales y descubre lo etéreo, lo imposible. Aprieta el deseo: son ganas de querer olvidarte, de querer perderte y perderme: el mundo es blasfemia y la palabra se duerme en tus labios. Y la razón son tus ojos rojos, la palidez de tu cara, la lentitud de todos tus movimientos, el asco que das.
Y a ti te da igual, porque tú eres feliz y con eso te bastas. Feliz. La excusa es buena pero ni tú te la crees. Y mientes, y te da igual, pues eres feliz en tu mundo de falsedades, de impresiones trastocadas, de reflejos de un espejo inacabado que pretende albergar la realidad.

Estás tensa. Te noto como aire indefinido, insalubre, increíble, impresionante. Aunque no dejas de dar asco. Y me gustas por eso, porque eres lo que yo quiero que seas. Abre los ojos, que vea la inmensidad de ellos en ellos, que contemple el reflejo de lo que ves. Quiero verme en ellos y que tú me mires, frente a frente, como cíclopes trastornados que pretenden un imposible.
Tú me entiendes, porque estás conmigo me entiendes, porque estás en todo. Te veo en la luna desde que sale autista hasta que se esconde embriagada por tantas miradas. Te veo en las nubes, blancas por tu inocencia y negras por la oscuridad y el misterio que las rodea.
Estás loca. Loca por descubrir horizontes ineludibles, por buscar en el limbo lo que yo te doy, loca por ser tú. Eres pasión y deseo de conquistadores que matan el aroma de la flor porque les gusta su forma.
Escúchame mar inmenso, que al alba te vuelves contra el cielo y desprecias los cuerpos que te bañan de juventud, de inocencia.
Escúchame viento intenso, que tocas su cuerpo sin mi permiso. Escúchame mundo entero, antes de que la muerte acabe con los desgraciados que hemos nacido para creer que la vida es sueño y que nosotros no somos más que un mísero punto en esta tierra, repleta de deseos inalcanzables.
Por eso me das asco, porque yo me doy asco, porque la flor, la luna, el mar yel viento me dan asco. Y por eso te quiero, porque naciste de la absurda fuente del amor, inagotable e inextinguible, de mis sentimientos que, al fin y al cabo, es por lo que muero, por lo que ahora me ato la soga al cuello y me deslizo al abismo que debería conducirme al olvido en el que te encuentras desde que esta mañana te encontré en el salón de casa con un cuchillo en el corazón y estas mismas palabras.

6.10.06

LUCIÉRNAGAS



El día que las luciérnagas se confabulen contra la percepción del hombre quemarán todo lo que alcance nuestra vista.

DIME

Yo no sé cómo empezar esta triste historia que se me repite en las entrañas del estómago cada vez que pienso en ella. Yo no sé cómo acertar con las palabras, cómo encadenarlas y hacer que el todo funcione, yo no sé cómo hacerlo, y lo más duro es que un día supe.
En una cama una chica temblorosa llora. No sueña, no es a causa de una pesadilla, no es un amor traumático, no es una mala nota, no es nada de eso. La chica llora y no sabe por qué, la chica llora para derrochar las lágrimas que le sobran, la chica llora y balbucea que quiere ahogarse en ellas como el chico que nada sin fuerzas en el centro de algún océano. Dinos qué te pasa pequeño temblor de piernas, de manos, de dedos, de brazos, dinos cómo acaba este cuento que no sé cómo ayudarte.Nunca has perdido la esperanza de algo bueno, nunca has perdido la sonrisa hasta hoy, y deseo con todas mis fuerzas que todo se te solucione pequeña, que no nos asustes más con extrañas concesiones propias de un demonio interior que juega con tu alma enfundándose en ella, robándote lo más preciado del ser humano, haciéndote sufrir como no te mereces, inculcándote rarísimos pensamientos en lo más profundo de tu encantadora alma, en ese alma que me has abierto como se abren las ventanas en invierno para ver las deliciosas y delicadas lluvias de noches negras y nubes oscuras con sonrisa en los labios.
Eleva tu infinita bondad que hace derramar tristes perlas saladas de los ojos, lágrimas de mis ojos, tristes por no verte, tristes por reconocerte en las imágenes que llevo entre las hojas de un libro en la mochila cada vez que me despierto, cada vez que veo mi mochila, cada vez que me acuesto. No olvides que te quiero mi niña, no olvides que te quieren, no olvides nunca que si sufres sufro y sufrimos, no olvides que si mueres muero seguro, sin pensármelo dos veces, desde un barranco al suelo, desde un ataúd contigo al cielo, desde el cielo al infinito, desde el infinito siempre eternos, dos almas deambulando enamoradas y sin lloros ni temblores en tus labios, sin repentinas concesiones, sin repentinos desconsuelos ni débiles lloriqueos.
No lo entiendo, aún no lo entiendo. Dinos qué te ocurrió aquella noche en tu casa que mi alma se siente culpable por sentirse algo, porque no siente si no te veo. Vivo sin ti porque otra cosa más drástica hacer no quiero, y tu llegada ansío con delicado esmero, como el vómito de agua desde cualquier nube y su trueno, y el relámpago venidero. Dime si moriste aquella noche, que sin la respuesta reencontrarme contigo no puedo.

3.10.06

ONÍRICO PENSADOR

A veces sueño. Y me convierto en palabra. Mi preferida es melancolía. Soy un ser perennemente melancólico. Si la derrota me oprime, me melancolizo y me muto en esa onírica palabra, mi preferida.
Hace años, recuerdo q las estrellas eran mi disfraz favorito, y me convertía en la constelación de unos ojos soñados. Supongo q a base de escribir consteladas palabras me fui convirtiendo a ellas, poeta de sentimientos, de palpitaciones, de deseos. Ahora soy palabras.

Trislicidad. Os preguntaréis qué es eso. ¿ Una palabra inventada?. No. Es un sentimento. Para q exista una palabra debe antes existir otra cosa, un ente innombrable oculto en algún corazón dolido o alegre, un sonido escondido en las manos de una chica q toca la flauta e inventa mundos increíbles.
Ayer salí de mi escondite. Mi escondite es mi guarida, mi casa, mi techo, un fortín de palabras hecho, con palabras creado. Yo, si en algo he creído en este mundo es en las palabras, y ellas me enseñaron a amar, a creer en el amor como la forma de vida más maravillosa existente. Iluso. El tiempo te ha quitado los sueños de vate novel, de poeta de leyenda, de rimas inocentes q se escabullían entre los dedos y un inacabado bolígrafo negro.
El amor existe. Pero no es lo que creías.Inocente. El amor duele. Sentir q amas y que a quien amas no se aclara mata. Y sufres. Y no quieres q te deje porque es tu vida, tu sueño regalado. Eres un soñador, un bohemio q no ha nacido para este tiempo. Estás anclado en un lugar q no te corresponde. Pero si algo te ha enseñado la vida es q oportunidades regala. Y lucharás por tus ideales hasta q el último aliento te destroce las costillas. Así has hecho hasta ahora, onírico pensador, y las cosas no te han ido mal. Eres feliz en tu mundo de palabras y feliz en tu mundo de amor. Lucha por él, boxeador, voceador de versos alegres. Lucha por él q lo tienes en la palma de tu mano, navegando como un barquito chiquitito. Lucha por él y nunca olvides q tú eres lo que más vale en este mundo, q sin ti no hay palabras, ni versos, ni besos, ni amor, ni chica que toca la flauta durmiendo en tu cama.
Ya puedes irte a dormir tranquilo, melancólico, que mañana amaneció con lágrimas en los cuatro ojos y despertará con dos sonrisas en los labios. Y nunca olvides q tú eres lo que quieres ser, y que eso que quieras ser será lo que los otros se llevarán de ti.

 
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